Te he dejado tomar los misterios
que laten con la paz en los que aman,
que gritan con las voces del silencio
y juegan con los nervios y la calma.
Yo te dejé tomar todos los sueños
y que tus toscas manos los cambiaran,
acomodándolos a tus anehelos,
opacando el brillo de mis ansias.
Yo te dejé tomar todo lo bueno
que guardaba prolija en mi alma,
hasta que apareciera el compañero
que con silabas en verso dibujaba.
Yo te dejé tomar todos mis miedos
para que los perdieras en la nada,
creíada en el final a mis desvelos
y hoy leo tu nombre en mis lagrimas.
Y te dejé partir, en el momento
que supe que mi amor no te llenaba.
Poema publicado en el libro Secretos de Mujer (año 1999) bajo el seudonimo Aguila Azul.
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